¡Cualquier Aguante!
¡Ni un paso atras!
¡Somos de los que no se rinden!
Era facil, escuchar las voces pusilanimes que se conforman a la realidad momentanea, era facil escuchar las voz conformista que llamaba a no meterse, a no involucrarse...
Pero.... la sangre tira, y el aguante obliga.
Es mas facil, es mas simple creer que no existe Dios, es mas sencillo creer Dios no respondera tu oracion, asi el unico camino que queda es sentarse a esperar que las cosas pasen, para asi culpar a otros por lo que hicieron o por lo que no hicieron.

Asi, ante un problema enorme.... alejados de Dios, buscando nuestros propios caminos, recordamos que existe un Dios, y que no podriamos estar abatidos como los abandonados a su suerte, si nosotros tenemos un Esplendoroso Dios, y empezamos las oraciones, sin tener nada.... nada claro. Solo que Dios responde.
Y queda para testimonio y recuerdo de un niño, como un Dios Gigante le respondio su oracion.

Asi, un tiempo despues..... sin tener nada muy claro.... voy a buscar a mi sobrino a su trabajo, quien tras sus ojos vidriosos ni siquiera me reconocio al primer momento, despues de un trayecto en auto, donde se me relatan las peligrosas acciones y desperdicio de su vida, llegamos a mi casa...
Y sin tener nada claro, solo algunas indagaciones vagas, y solo esperando la misericordia de Dios, ya que no habia sido un buen ejemplo de cristiano, me lanzo a la aventura de invitar a mi sobrino a una escuela de misiones...
Ante todos los pronosticos.... acepto.
B. Andres, tenia todos un planes.... pero al aceptar mi invitacion a este aventura, dejo sus planes de lado.
No habia muchos patrocinantes para este aventura, a la cual ya estabamos lanzados, despues se sumo su abuela, despues se sumo su madre...

Asi..... sin mas que la Fe, fuimos a dejar a mi sobrino a Pichilemu a la Escuela de Discipulado de Jucum.